Este apartamento en primera línea de playa ofrece impresionantes vistas al mar y a Altea. Cuenta con 85 m² de superficie habitable, distribuidos en dos dormitorios, un baño, cocina independiente y un luminoso salón con acceso a una terraza orientada al sureste, ideal para disfrutar de la luz natural y del Mediterráneo. Ubicado en una exclusiva zona costera, el complejo incluye piscina comunitaria, jardines, aparcamiento privado y ascensor. Se encuentra a pocos pasos de la playa y de los restaurantes de Altea, y a tan solo unos minutos del centro. Un hogar que combina confort, estilo y una ubicación privilegiada.