Distribuida en dos plantas y con 235 m² de espacios cuidadosamente diseñados, esta villa en Monte Solana está pensada para un estilo de vida moderno y social. Sus interiores de concepto abierto fluyen de manera natural hacia el exterior, creando una conexión perfecta entre vivienda, terrazas y piscina, ideal para disfrutar de largas y relajadas tardes al sol.
La propiedad ofrece impresionantes vistas panorámicas de 180 grados que abarcan las montañas y se extienden hasta el mar, proporcionando un entorno único y privilegiado.
Es un hogar donde el ritmo se desacelera, el ambiente transmite serenidad y la vida se disfruta sin prisas. La construcción ya ha comenzado.